miércoles, 17 de septiembre de 2008

HIPERTENSION O PRESION ALTA.

Definición
La presión arterial alta es la presión arterial elevada sin causa conocida. Las medidas de presión arterial son leídas en dos números. El número más alto es la presión sistólica, el número más bajo se conoce como presión diastólica. La presión sistólica normal es de 120 o menor y la diastólica es de 80 o menor.
La presión arterial alta es definida como la presión sistólica mayor a 140 y/o la presión diastólica mayor de 90. La gente con presión arterial sistólica entre 120 y 139 o presión diastólica de 80 a 89 son considerados hipertensos y necesitan seguimiento médico y cambios en su modo de vida.
La presión arterial alta pone tensión en el corazón, pulmones, cerebro, riñones y vasos sanguíneos. Con el tiempo, la presión arterial alta puede dañar estos órganos y tejidos.

Causas
Por definición, la causa esencial de la hipertensión es desconocida.

Factores de Riesgo
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de adquirir una enfermedad o afección. Los factores de riesgo par la presión arterial alta incluyen:
Sexo:
Masculino
Mujeres postmenopáusicas
Raza: Afroamericana
Edad: Edad media y mayores
Sobrepeso
Consumo excesivo de alcohol
Fumar
Uso de anticonceptivos orales (pastillas de control natal)
Estilo de vida sedentaria
Diabetes
Dieta alta en grasas y sal
Stress emocional

Síntomas
La presión arterial alta generalmente no causa síntomas. Sus órganos y tejidos pueden ser dañados por ella sin que sienta algún síntoma.
Ocasionalmente, si la presión arterial alcanza niveles extremos, puede experimentar los siguientes síntomas:
Dolor de cabeza
Visión doble o borrosa
Dolor abdominal
Dolor en el pecho
Falta de aliento
Mareos

Diagnóstico
La presión arterial alta con frecuencia es diagnosticada durante la visita al doctor, el flujo sanguíneo es medido utilizando un aparato alrededor del brazo llamado esfingomanómetro. Si la lectura es una presión arterial alta, se le pedirá que regrese para tomarle la presión en repetidas ocasiones. Si tiene dos o más visitas con lecturas por arriba de 140/90 se le diagnosticará presión arterial alta.
Las pruebas para asegurar que su presión arterial alta no es causada por otras afecciones médicas y que no han causado complicaciones incluyen:
Pruebas de sangre
Pruebas de orina
Radiografías torácicas
Electrocardiograma (EKG)

Tratamiento
Cambios en su estilo de vida
Pierda peso, si es necesario. El doctor le puede recomendar un plan seguro para perder peso en una tarjeta razonable.
Comience con ejercicios seguros basados en las recomendaciones del médico. Además, trate de incorporar actividad física en su vida diaria.
Consuma una dieta baja en grasa y sodio y alta en fibra, rica en frutas y vegetales como se lo recomiende el médico.
Si fuma, deje de hacerlo.
Tome alcohol con moderación. Un consumo moderado de alcohol es no más de 2 copas al día en hombres y 1 en mujeres.
Considere ejercicios de apoyo y de reducción de stress así como medicamentos para reducir el stress en su vida.
Medicamentos
Los tipos de medicamentos para bajar la presión arterial incluyen:
Diuréticos
Bloqueadores beta
Inhibidores de la enzima que convierte angiotensina (ACE inhibidores)
Bloqueadores de los canales del calcio.
Bloqueadores alfa
Bloqueadores alfa-beta
Inhibidores del sistema nervioso
Vasodilatadores
Nota: La presión arterial alta sin tratar puede llevar a:
Enfermedades cardiacas
Ataque cardiaco
Apoplejías
Daños renales


Prevención
Para reducir la posibilidad de desarrollar presión arterial alta:
Aliméntese con una dieta sana, con alto porcentaje de granos, frutas y vegetales y baja en grasas saturadas.
Ejercítese con regularidad
Mantenga un peso saludable.
No fume. Si lo hace, déjelo.
Tome alcohol con moderación. Moderar la ingesta de alcohol en no más de 2 copas al día en hombres y 1 en mujeres.

martes, 16 de septiembre de 2008

QUE ES EL CANCER.



El cáncer no es una enfermedad, sino más bien muchas enfermedades. De hecho, hay 100 tipos diferentes de cáncer. Todos los cánceres empiezan en las células. Las células son las unidades básicas que forman los tejidos del cuerpo. Para entender mejor qué es el cáncer, es necesario saber cómo las células normales se vuelven cancerosas.
El cuerpo está compuesto de muchos tipos de células. Estas células crecen y se dividen para producir nuevas células conforme el cuerpo las necesita.Cuando las células envejecen, mueren y éstas son reemplazadas por células nuevas.

Pero a veces, este proceso ordenado de división de células se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita. Cuando esto pasa, las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido. Esta masa de tejido es lo que se llama tumor. No todos los tumores son cancerosos. Los tumores pueden ser benignos o malignos.
Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden extraer (extirpar). En la mayoría de los casos, estos tumores no vuelven a crecer. Las células de los tumores benignos no se diseminan o riegan a otros tejidos o partes del cuerpo.
Los tumores malignos son cancerosos. Las células en estos tumores pueden invadir el tejido a su alrededor y diseminarse (regarse) a otros órganos del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina o riega de una parte del cuerpo a otra, se llama metástasis.
El nombre del cáncer depende del órgano o tipo de célula donde empezó u originó. Por ejemplo, el cáncer que empieza en el estómago se llama cáncer de estómago. Algunos cánceres no forman tumores. Por ejemplo, la leucemia es un cáncer de la medula ósea (el tejido esponjoso dentro de los huesos).


El proceso del cáncer
El cáncer empieza en las
células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.
Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren, y células nuevas las reemplazan.
Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es lo que se llama
tumor.
Los tumores pueden ser
benignos o malignos:
Los tumores benignos no son cancerosos.
Los tumores benignos rara vez ponen la vida en peligro.
Generalmente, los tumores benignos se pueden operar y comúnmente no vuelven a crecer.
Las células de tumores benignos no invaden tejidos de su derredor.
Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.
Los tumores malignos son cancerosos.
Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
Los tumores malignos generalmente pueden extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
Las células de tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.
Las células de tumores malignos pueden diseminarse (tienen metástasis) a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas se diseminan al desprenderse del tumor original (primario) y entrar en el torrente de la sangre o en el
sistema linfático. Las células pueden invadir otros órganos y formar tumores nuevos que dañan estos órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.
El nombre de la mayoría de los cánceres se determina en base al lugar en donde empiezan. Por ejemplo, el cáncer de pulmón empieza en el pulmón y el cáncer de seno comienza en el seno.
Linfoma es cáncer que empieza en el sistema linfático. Asimismo, la leucemia es cáncer que empieza en los glóbulos blancos (leucocitos).
Cuando el cáncer se disemina y forma un tumor nuevo en otra parte del cuerpo, el tumor nuevo tiene la misma clase de células anormales y el mismo nombre que el
tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de próstata se disemina a los huesos, las células cancerosas en los huesos son en realidad células cancerosas de próstata. La enfermedad es cáncer metastático de próstata, no cáncer de hueso. Por esa razón, recibe tratamiento de cáncer de próstata, no de hueso. Los médicos llaman al tumor nuevo enfermedad "distante" o metastática.